jueves, 9 de febrero de 2017

El Día De La Independencia, de Richard Ford

El Día De La Independencia

Título original: Independence day
Autor: Richard Ford
Traducción: Mariano Antolín Rato
Editorial: Anagrama
Año: 1996


En El Día de la Independencia, Richard Ford recupera a Frank Bascombe, protagonista de El periodista deportivo. Es el verano de 1988, Frank sigue viviendo en Haddam, Nueva Jersey, pero ahora se dedica al negocio inmobiliario y, tras el divorcio, mantiene una relación sentimental con otra mujer, Sally. Mientras busca una casa para unos insoportables clientes, Frank aguarda ilusionado la llegada del fin de semana del 4 de julio, Día de la Independencia, que va a pasar en compañía de Paul, su conflictivo hijo adolescente. Ford retoma a su antihéroe y lo lanza a una nueva aventura cotidiana, en la que se entremezclan desolación, melancolía, humor y esperanza.

Richard Ford (1944, Jackson, Mississippi) es Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016 y ha publicado seis novelas –Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios y la trilogía protagonizada por Frank Bascombe: El periodista deportivo, El Día de la Independencia (premios Pulitzer y PEN/Faulkner) y Acción de Gracias–, tres libros de narraciones cortas y largas –Rock Springs, De mujeres con hombres y Pecados sin cuento–, y el breve libro memorialístico Mi madre, editados todos ellos en Anagrama, que le han confirmado como uno de los mejores escritores norteamericanos de su generación: «El mejor escritor en activo de este país» (Raymond Carver); «Un crítico norteamericano ha dicho que Ford se inscribía en la tradición de Faulkner, Hemingway, Steinbeck... Se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano» (Bernard Géniès, Le Nou­vel Observateur); «Richard Ford nos habla de un mundo que nos pertenece, como una canción de Tom Waits o –sirva como paradigma iconográfico– el film de Wim Wenders Paris-Texas» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).


En una secuencia del estupendo filme de Curtis Hanson Jóvenes prodigiosos, Hannah Green, interpretada por Katie Holmes, acusa a Grady Tripp, el escritor al que da vida Michael Douglas, de "no tomar decisiones". Tripp, que lleva años escribiendo su segunda novela y va ya por la página 2612, ve cada vez más lejos el final y es incapaz de explicar a esas alturas de qué va su libro. El Richard Ford de El día de la independencia bien podría darse por aludido por esas palabras. Continuación de la a su lado sintética El periodista deportivo, la segunda entrega de las andanzas de Frank Bascombe es un interminable discurso acerca de las cansinas tribulaciones de la mediana edad de su personaje central durante otro fin de semana festivo y que acaba sin que planteamiento, nudo y desenlace justifiquen ni mínimamente el mucho tiempo empleado en su lectura. Capaz de dedicar decenas de páginas a una actividad tan apasionante como la compra-venta de viviendas, con risibles intentos de extraer mensajes morales de tan prosaica tarea, o de incluir personajes y episodios periféricos que no aportan más que relleno en un todo de desbordante incontinencia, Ford, como su insufrible alter ego, no parece tomar aquí muchas decisiones, como no sea la de agotar al lector más predispuesto.


Richard Ford en Aventura En La Isla


jueves, 5 de enero de 2017

El Periodista Deportivo, de Richard Ford

El Periodista Deportivo

Título original: The sportswriter
Autor: Richard Ford
Traducción: Isabel Núñez / José Aguirre
Editorial: Anagrama
Año: 1986


El periodista deportivo es la novela que consagró internacionalmente a Richard Ford, de quien Raymond Carver escribió que era «el mejor escritor en activo de nuestro país» y el crítico francés Bernard Géniès afirmó, en una encuesta en el Le Nouvel Observateur, que «se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano».

Frank Bascombe tiene treinta y ocho años y un magnífico porvenir como escritor a sus espaldas. Hace tiempo disfrutó de un breve instante de gloria, tras la publicación de un libro de cuentos, pero luego abandonó la literatura, o fue abandonado por ella.

Ahora escribe sobre deportes y entrevista a atletas, a quienes admira porque «no tienen tiempo para dudas o la introspección». Y escribir sobre victorias y derrotas, sobre triunfadores del futuro o del ayer, le ha permitido aprender una escueta lección: «En la vida no hay temas trascendentales. Las cosas suceden y luego se acaban, y eso es todo» Lección que podría aplicarse a su fugaz fama como escritor, a su breve matrimonio o a la corta vida de su hijo mayor, Ralph, que murió a los nueve años.

¿Cuál es el drama que ha provocado el fracaso de su matrimonio? ¿Por qué Bascombe ha renunciado a la literatura? ¿Qué le anima, sino una «moral de la apatía», un vivir la vida de instante en instante, un rehuir el suicidio por los caminos de la deseada analgésica banalidad?

El periodista deportivo es un implacable testimonio de los desencantos inevitables, de la corrosión de las ambiciones, del aprendizaje de los placeres mínimos que permiten sobrevivir.

«Una novela de lectura compulsiva, que tiene tanto que ver con la crónica de deportes como Moby Dick con la caza de ballenas. Richard Ford escribe sobre el hombre contemporáneo, perdido en el laberinto de la cotidianidad, un superviviente capaz de capear todas las tormentas»
(George Vecsey, periodista deportivo de The New York Times).

Richard Ford (1944, Jackson, Mississippi) es Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016 y ha publicado seis novelas –Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios y la trilogía protagonizada por Frank Bascombe: El periodista deportivo, El Día de la Independencia (premios Pulitzer y PEN/Faulkner) y Acción de Gracias–, tres libros de narraciones cortas y largas –Rock Springs, De mujeres con hombres y Pecados sin cuento–, y el breve libro memorialístico Mi madre, editados todos ellos en Anagrama, que le han confirmado como uno de los mejores escritores norteamericanos de su generación: «El mejor escritor en activo de este país» (Raymond Carver); «Un crítico norteamericano ha dicho que Ford se inscribía en la tradición de Faulkner, Hemingway, Steinbeck... Se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano» (Bernard Géniès, Le Nou­vel Observateur); «Richard Ford nos habla de un mundo que nos pertenece, como una canción de Tom Waits o –sirva como paradigma iconográfico– el film de Wim Wenders Paris-Texas» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).


Publicada hace ya treinta años, El periodista deportivo fue la primera aparición literaria de Frank Bascombe, un personaje recurrente en la obra del escritor norteamericano Richard Ford, recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias, al que le ha dedicado hasta cuatro de sus trabajos. Ford ofrece aquí una muestra más de su habitual estilo, caracterizado por la profunda penetración psicológica en sus personajes. Se diría que en sus libros lo más interesante, por no decir lo único, sucede siempre en la cabeza de éstos. En esta ocasión narra un fin de semana particularmente desafortunado en la vida del protagonista, pero las ideas se bifurcan y disparan en continuas disgresiones, no siempre afortunadas y muchas veces crípticas.


Richard Ford en Aventura En La Isla


martes, 20 de diciembre de 2016

El Azul Es Un Color Cálido, de Julie Maroh

El Azul Es Un Color Cálido

Título original: Le bleu est une couleur chaude
Autor: Julie Maroh
Traducción: Lorenzo F. Díaz
Editorial: Dib-Buks
Año: 2010

El cómic que inspiró la película de Abdellatif Kechiche


La 1ª obra de una joven autora, novela gráfica sensible y sincera. Una historia de amor llevada al cine y ganadora de una Palma de Oro en el festival de Cannes.

Clementine es una adolescente sin problemas. Un día se cruza en la calle con una pareja de chicas. Una lleva el pelo teñido de azul y le sonríe, mientras Clementine baja la vista. A partir de este preciso momento todo va a cambiar para ella: su relación con sus nuevos amigos, su sitio en la familia, sus prioridades... y sobre todo su sexualidad.

Es difícil saber qué aspecto tiene el amor. El trazo de la autora propone unas perspectivas, unas posturas tan inesperadas como la vida misma. Clementine y Emma intentan amarse a pesar de las dificultades que supone la visión de la homosexualidad por parte de la sociedad actual y los propios prejuicios de Clementine. Pero descubrimos una historia de amor que, a pesar de ser trágica, podría ser la de cualquiera, y sin diluir su intensidad en una profusión de reivindicaciones sociales.

El cómic inspiró a Abdellatif Kechiche la película La vida de Adèle, ganadora de la Palma de Oro en Cannes.

La novela gráfica El azul es un color cálido ha vendido más de 12 000 ejemplares solo en España y se ha traducido a 15 idiomas.

PREMIO DEL PÚBLICO DEL FESTIVAL DE ANGOULÊME 2011

«Trasladarnos, vivir e identificarnos con esta novela, es un regalo para los sentidos» 1 de cada 10 - 20 minutos

«Un canto, por tanto, a la liberación y a la libertad (...) y una historia de amor, tan real y cautivadora, que tras la última de las viñetas sólo se impone el silencio» A golpe de letra

«Una bofetada de realidad en toda regla» Crónicas literarias

«Una historia hermosa, trágica y real, muy humana» Gencomics

«Precioso tebeo de Julie Maroh» El País

«Una magnífica y sensible historia de amor» El lector impaciente

«Poderosamente emocionante» Papel en blanco

«Detrás de este misterioso título se esconde una de las historias de amor contemporáneo más hermosas que he leído en mi vida» Mientras lees

Oriunda del norte de Francia, Julie Maroh firma su primer álbum después de terminar las clases en el Instituto Saint-Luc en Bruselas, donde reside hoy en día. La comunidad belga apoya su trabajo en el cómic, o como ilustradora, recompensándola con una beca, una exposición y un premio por sus primeros pasos de autora. Después de la autoedición de tres recopilaciones de relatos intimistas, aborda en una obra de 160 páginas una historia sensible y apasionante sobre el tema de la homosexualidad femenina y su aceptación en la sociedad actual. El azul es un color cálido es un libro que ha llevado con ella durante varios años y que ha revelado su gran delicadeza y su atractivo. Su primera obra fue adaptada al cine por el director franco tunesino Abdellatif Kechiche en la cinta La vida de Adèle, que se llevo la Palma de Oro del Festival de Cannes 2013. Su segundo libro, Skandalon (la piedra con la que se tropieza), explora el proceso de la caída de una estrella de rock.





Popularizada y quizá algo empequeñecida por el enorme éxito internacional de la excelente La vida de Adèle, Palma de Oro en el Festival de Cannes 2013 e indiscutiblemente una de las mejores películas del siglo actual, la novela gráfica de la francesa Julie Moroh demuestra su propia personalidad, más acusada incluso cuando más difiere de su adaptación cinematográfica. Adèle se llama aquí Clementine y su historia se estructura en forma de un largo flash-back que describe las diferentes etapas por las que discurre su relación afectiva y sentimental con Emma, la chica del pelo azul que transformará por completo la vida de la protagonista.
lunes, 5 de diciembre de 2016

Me Llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout

Me Llamo Lucy Barton

Título original: My name is Lucy Barton
Autor: Elizabeth Strout
Traducción: Flora Casas
Editorial: Duomo Nefelibata
Año: 2016

De la autora Premio Pulitzer

Una novela que ilumina nuestras relaciones más tiernas



UNA HISTORIA ÚNICA, CONTADA DE MUCHAS MANERAS, QUE QUEDA EN EL ALMA.

En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.

«Sus novelas lo tienen simplemente todo. Su mirada, de una altura vertiginosa, no pierde ni un solo detalle.» Paolo Giordano

«¿Cómo lo hace? ¿Cómo consigue generar este desasosiego con un libro tan directo al tiempo que elusivo? Puro talento, supongo.» Carlos Zanón

«Posee una indudable pericia para convertir detalles ínfimos en espejo de lo universal.» Flavia Company

«Una elegía sobre los seres que quisimos y siempre querremos por encima de las decepciones y las heridas.» J. Ernesto Ayala-Dip

«Strout reviste lo ordinario de una fuerza asombrosa.» The New Yorker


En el mismo año en que hemos leído las cuatro primeras entregas de "la lucha" de Karl Ove Knausgård resulta difícil escribir algo sobre esta mierda con ínfulas que inexplicablemente ha cosechado un reguero de sospechosas alabanzas y parabienes varios por parte de ciertos nombres que conviene apuntar en rojo por si en el futuro se tuvieran tentaciones de adentrarse en según qué textos. Y es que Elizabeth Strout consume las páginas de su estomagante Me llamo Lucy Barton en no decir nada. O en decir tontadas, que viene a ser incluso peor. Durante su breve nadería uno tiene la esperanza de que la cosa remonte en algún punto que justifique los innumerables elogios recibidos, pero las hojas van pasando una tras otra entre repeticiones ridículas y cháchara de ascensor. Se acaba el libro y la autora ha sido incapaz de contar no ya una historia que merezca mínimamente la pena sino algo parecido a un personaje con entidad o una idea inteligente.


¿Se ha vuelto loca la crítica con el bodrio 'Me llamo Lucy Barton'? [Alberto Olmos, El Confidencial]


martes, 29 de noviembre de 2016

Sueños De Bunker Hill, de John Fante

Sueños De Bunker Hill

Título original: Dreams from Bunker Hill
Autor: John Fante
Traducción: Antonio-Prometeo Moya
Editorial: Anagrama / Compactos
Año: 1982


Arturo Bandini, huyendo de la nieve y el hastío de Colorado, se instala en Bunker Hill, la colina que domina el centro de Los Ángeles, donde empieza a trabajar como camarero y escribe relatos.

En esta novela, considerada como una de las mejores de John Fante, éste nos cuenta los inicios de Bandini como guionista y sus amores y líos sucesivos, y cómo consigue finalmente no hacer carrera en Hollywood, donde un productor lo tiene todo el día sentado sin dejarle escribir una línea, un empleo tan bien pagado como frustrante y que termina abruptamente. Tras otros episodios en los que nos cruzamos con otros escritores empleados en los estudios, como Ben Hecht, Dalton Trumbo o Nathanael West, o con el mismísimo Sinclair Lewis, el ídolo de Bandini, o un intento fracasado de colaboración con una reputada y terrible guionista, Bandini se toma un breve respiro en Colorado, antes de regresar de nuevo al campo de batalla. En el corazón del libro nos encontramos con una imposible historia de amor, como es habitual en Fante, esta vez con una casera, que podría ser su madre. En Sueños de Bunker Hill, una novela dictada por Fante, ciego y en sus años finales, a su esposa, se nos muestra la otra cara de Hollywood, una visión inmisericorde y sardónica.

«Ni un gramo de grasa, sólo músculo y nervio. Frases vitriólicas. Una sátira implacable de Hollywood, sus vedettes y el mundillo de los guionistas» (Michele Grazier, Télerama).

«Bandini es una magnífica creación, y su redescubrimiento es muy oportuno» (Gerald Mangan, Times Literary Supplement).

John Fante (1909-1983), hijo de emigrantes italianos de procedencia muy humilde, trabajó como guionista en Hollywood y dedicó su vida a la literatura, aunque sólo alcanzó el pleno reconocimiento de crítica y público después de su muerte. Su nombre ha evocado comparaciones con escritores como Knut Hamsun, Dostoievski, Nathanael West, Raymond Carver y, en especial, Charles Bukowski, cuyo entusiasmo por sus libros fue decisivo para su redescubrimiento. Al igual que éste, su obra alcanzó la gloria en Europa antes que en su propio país, en el que fue reconocido póstumamente y premiado e 1987 con el Lifetime Achievement Award por el PEN.


En el final de su vida, ciego a causa de la diabetes, John Fante dictó a su esposa el que sería el cierre de la serie protagonizada por Arturo Bandini. En esta crónica incluye, entre otras, la historia de sus primeros años como guionista en Hollywood y su relación con la dueña de la pensión de Los Ángeles en donde se alojaba. Al igual que sucede con los títulos anteriores, el relato también aquí se dispersa en varias subtramas de interés desigual y que en ocasiones terminan bastante abruptamente. Con la experiencia y el oficio adquiridos a lo largo de su carrera literaria, Sueños de Bunker Hill quizá sea la obra más redonda de un autor infravalorado en su tiempo y sobrevalorado en la actualidad, a raíz de su reivindicación por parte de Charles Bukowski.



John Fante en Aventura En La Isla


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Pregúntale Al Polvo, de John Fante

Pregúntale Al Polvo

Título original: Ask the dust
Autor: John Fante
Traducción: Antonio-Prometeo Moya
Editorial: Anagrama / Compactos
Año: 1938

Prólogo de Charles Bukowski


Los Ángeles en la década de los años treinta. Instalado en un sórdido hotel en los barrios marginales, el joven aprendiz de escritor Arturo Bandini lucha por la dura supervivencia, mientras sueña con el triunfo tras haber conseguido publicar un relato en una pequeña revista. Guiado por su mentor y editor J. C. Hackmuth, Arturo proclama que es un genio de las letras, mientras se enfrenta a una compleja relación amorosa con Camilla, una chica mexicana que trabaja como camarera. Incapaz de mostrarle sus auténticos sentimientos, Arturo se ve abocado a una destructiva relación de amor-odio, mientras sigue soñando con alcanzar la gloria.

Novela de supervivientes urbanos que entusiasmó a Bukowski, Pregúntale al polvo es un nuevo volumen de la saga protagonizada por Arturo Bandini, álter ego de John Fante, cuya infancia se narra en Espera a la primavera, Baldini, publicado también en esta colección.

«Una obra maestra que se lee como un cruce entre Knut Hamsun y Nathanael West» (The Sunday Telegraph).

«Con toda su carga de tragedia y farsa, John Fante evoca la ciudad de Los Ángeles en los años treinta con tanta fuerza e inmediatez como Raymond Chandler» (Alva Svoboda, News & Reviews).

«Una historia rebosante de interés, de fascinación, de frescura, escrita con un estilo sencillo adelantado a su tiempo, insólito extraño, delicado, precursor de Bukowski y de Carver» (Fernanda Pivano).

«Cierto día cogí un libro, lo abrí... Cada renglón poseía vida propia. He ahí, por fin un hombre que se asustaba de los sentimientos. El humor y el dolor se entremezclaban con soberbia sencillez. Comenzar a leer aquel libro fue para mí un milagro tan fenomenal, como imprevisto. Se titulaba Pregúntale al polvo. Tendría una influencia en mis propios libros durante toda mi vida» (Charles Bukowski).

John Fante (1909-1983), hijo de emigrantes italianos de procedencia muy humilde, trabajó como guionista en Hollywood y dedicó su vida a la literatura, aunque sólo alcanzó el pleno reconocimiento de crítica y público después de su muerte. Su nombre ha evocado comparaciones con escritores como Knut Hamsun, Dostoievski, Nathanael West, Raymond Carver y, en especial, Charles Bukowski, cuyo entusiasmo por sus libros fue decisivo para su redescubrimiento. Al igual que éste, su obra alcanzó la gloria en Europa antes que en su propio país, en el que fue reconocido póstumamente y premiado e 1987 con el Lifetime Achievement Award por el PEN.


La tercera entrega de las novelas de John Fante protagonizadas por su particular alter ego Arturo Bandini tiene un arranque descorazonador que remite notablemente a la funesta Camino a Los Ángeles y no es hasta bien entrada la historia de Pregúntale al polvo, con la aparición del personaje de Camilla López, cuando el libro parece encontrar un rumbo, aunque no se sepa del todo bien hacia dónde. Utilizando seguramente sus propias experiencias personales en la ciudad californiana, Fante se pierde en subtramas absurdas que no aportan nada a un conjunto que resulta, una vez más, profundamente irregular y disperso.


John Fante en Aventura En La Isla


domingo, 6 de noviembre de 2016

Espera A La Primavera, Bandini, de John Fante

Espera A La Primavera, Bandini

Título original: Wait until spring, Bandini
Autor: John Fante
Traducción: Antonio-Prometeo Moya
Editorial: Anagrama / Compactos
Año: 1938


América sucumbe a la Gran Depresión y la nieve cubre Colorado. Arturo Bandini, hijo primogénito de emigrantes italianos instalados en el corazón de los Estados Unidos, está en el tránsito de entre la infancia y la adolescescencia. Su padre, Svevo, amante del vino y las mujeres, es albañil, pero en pleno invierno apenas hay trabajo y la inactividad lo desespera. Su madre, María, es una católica ferviente, a un tiempo sumisa y feroz.

Esperando la primavera crece el joven Arturo, personaje contradictorio y conmovedor, adolescente turbulento que intenta abrirse camino en la vida y sobrevivir a la agobiante presión de una familia rota cuando el padre abandona el hogar para irse a vivir con una riquísima viuda...

Espera a la primavera, Bandini, es la primera novela publicada por John Fante, en 1938, y en ella aparece su álter ego Arturo Bandini, que protagonizará también otras tres novelas. Considerado un precursor de Charles Bukowski, John Fante fue redescubierto tras su muerte como uno de los grandes escritores norteamericanos del siglo XX.

«John Fante, oro en el basurero» (Rafael Calero Palma, El Faro).

«La tetralogía Bandini (Espera a la primavera, Bandini; Pregúntale al polvo; Camino de Los Ángeles y Sueños de Bunker Hill) debería estar presente en la biblioteca de cualquiera que se precie de ser amante de la literatura del siglo XX» (Manuel Ariza Canales, Córdoba).

«Un universo terrible y hermoso, vulgar e iluminado» (Juan Andrés Piña, El Mercurio, Chile).

«Un escritor de primer orden, de una originalidad y una fuerza arrolladoras y perturbadoras, que escribiría páginas magistrales para la literatura, y que, a la vez, daría voz, como pocos lo habían hecho, a esa masa desafiante y amenazadora, hiperconsciente, de los miles de humillados y ofendidos que se habían quedado a las puertas mismas del gran “sueño americano”» (Mercedes Monmany, ABC).

John Fante (1909-1983), hijo de emigrantes italianos de procedencia muy humilde, trabajó como guionista en Hollywood y dedicó su vida a la literatura, aunque sólo alcanzó el pleno reconocimiento de crítica y público después de su muerte. Su nombre ha evocado comparaciones con escritores como Knut Hamsun, Dostoievski, Nathanael West, Raymond Carver y, en especial, Charles Bukowski, cuyo entusiasmo por sus libros fue decisivo para su redescubrimiento. Al igual que éste, su obra alcanzó la gloria en Europa antes que en su propio país, en el que fue reconocido póstumamente y premiado e 1987 con el Lifetime Achievement Award por el PEN.


Aunque escrita después de la entonces aún inédita Camino a Los Ángeles, Espera a la primavera, Bandini fue la primera aparición en público del personaje que después acabaría por protagonizar hasta cuatro de los títulos más destacados de su autor. En ella se aprecian unos notables progresos respecto a su antecesora, los personajes están mucho mejor definidos y la historia mejor rematada, si bien la trama es muy endeble, la narración premiosa y como relato de iniciación resulta disperso y no llega nunca a emocionar como debería.


John Fante en Aventura En La Isla


 
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