miércoles, 13 de mayo de 2015

Matar A Un Ruiseñor, de Harper Lee

Matar A Un Ruiseñor

Título original: To kill a mockingbird
Autor: Harper Lee
Traducción: Baldomero Porta
Editorial: Ediciones B / Zeta Bolsillo
Año: 1960


Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama, cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Novela de iniciación, Matar a un ruiseñor muestra una comunidad, la del sur de Estados Unidos durante la década de 1930, dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, así como por un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.

Matar a un ruiseñor (To kill a mockingbird, 1960), la única novela que escribió Nelle Harper Lee y que le valió el Pulitzer de 1961, sigue siendo hoy en día, a los cincuenta años de su aparición, una de las novelas norteamericanas más populares y apreciadas. Basada, al parecer, en recuerdos de infancia de la propia autora, puestos en la voz de la narradora y protagonista Jean Louise Finch, alias Scout, su historia de aprendizaje, educación y comprensión hacia los demás, hacia los que no son como nosotros, dentro de una comunidad donde aún imperan los prejuicios raciales y el miedo a lo diferente, ha sido siempre puesta como modelo de lectura a compartir entre grandes y pequeños, como ejemplo de una literatura que puede entretener a los más jóvenes y, a la vez, mostrarles ciertos valores. Pero además de eso, y sobre todo, Matar a un ruiseñor es una de las grandes obras sobre los miedos de la infancia y el paso a la edad adulta, teñida de ternura y de nostalgia, que mezcla la aventura, el terror, el humor, el drama social y la novela judicial para convertirse en un texto atemporal que habla sobre las personas y sus sentimientos. Una obra maestra, en fin, que se lee de una sentada, que no ha perdido ni una pizca de su fuerza narrativa gracias, como siempre, a su claridad y sencillez, y que, según cuenta la leyenda, puso celoso al mismísimo Truman Capote, amigo íntimo de la autora. Al adaptarla al cine en 1962, Robert Mulligan realizó la película más representativa de su filmografía, otra obra maestra a la altura de la novela y que apenas necesita ya presentación. Gregory Peck ganó el Oscar por su interpretación del padre y abogado Atticus Finch (posiblemente su personaje más recordado), y en un papel secundario pero crucial encontramos a un jovencísimo Robert Duvall.

Matar a un ruiseñor, está ambientada en el sur mítico, degradado y humillado tras la derrota contra los yankees en la Guerra de Secesión. La acción transcurre en los años treinta, los años de la terrible depresión post Crac del 29. Narrativamente acaba donde empieza Faulkner y comienza donde acaba Carson McCullers, pero es una historia de personajes. Los principales: los niños Scout y Jem y su padre Atticus, el pueblo y sus habitantes blancos y negros. El drama de la segregación racial y las raíces del funesto racismo enquistado en una sociedad tradicional y conservadora. La novela habla por si sola, se trata de una historia de niños en los que va influyendo la brutalidad y la cordura de los adultos, ese mundo fracturado cuyos fragmentos se complementan en una educación moral llena de contradicciones. La reedición ahora en castellano es una buena oportunidad para adentrarse en esa sociedad desaparecida pero con preocupantes espasmos contemporáneos.


Más de cincuenta años después de su publicación, Matar a un ruiseñor continúa siendo la única novela de su autora, la estadounidense Harper Lee, Premio Pulitzer 1961, aunque recientemente se ha anunciado en la prensa de todo el mundo una bastante oportunista publicación de una falsa secuela escrita con anterioridad. A estas alturas pocas cosas nuevas se pueden decir ya sobre Matar a un ruiseñor más allá de confirmar su grandeza imperecedera, una grandeza continuada un año después por la excelente película del mismo título escrita por Horton Foote y dirigida por Robert Mulligan, otra indudable obra maestra a la altura del libro.


jueves, 23 de abril de 2015

Ni De Eva Ni De Adán, de Amélie Nothomb

Ni De Eva Ni De Adán

Título original: Ni d'Ève ni d'Adam
Autor: Amélie Nothomb
Traducción: Sergi Pàmies
Editorial: Anagrama
Año: 2007


Amélie Nothomb se sube en Tokio a la montaña rusa de una hilarante educación sentimental en brazos del muy delgado y muy oriental Rinri, un ávido lector que sueña con entrar en la orden del Temple. Amélie, decidida a aprender japonés enseñando francés a los autóctonos, conoce a Rinri en un bar. Pero, pocos días después, la relación entre maestra y alumno dará paso a una hermosa historia de amor. Distintos episodios nos sitúan, una vez más, ante una rica y peculiar visión de Japón, la de alguien nacido allí pero cuyos orígenes son occidentales, y donde la percepción de la alteridad cobra los más variopintos matices. Nothomb analiza sus experiencias desde una perspectiva casi antropológica, nunca exenta de ironía. La diversión está asegurada, pero también la ternura e incluso la melancolía..., porque cuando Nothomb escribe en primera persona fascina, divierte, hace pensar y hace reír.

«Los lectores de Amélie no se quejarán ante tan espléndida cosecha Nothomb» (Marianne Payot, L’Express).

Amélie Nothomb nació en Kobe (Japón) en 1967. Proviene de una antigua familia de Bruselas, ciudad en la que reside actualmente, aunque pasó su infancia y adolescencia en Extremo Oriente, principalmente en China y Japón, donde su padre fue embajador. Desde su primera novela, Higiene del asesino, se ha convertido en una de las autoras en lengua francesa más populares y con mayor proyección internacional. Anagrama ha publicado Estupor y temblores (Gran Premio de la Academia Francesa y Premio Internet, otorgado por los lectores internautas), Metafísica de los tubos (Premio Arcebispo San Clemente), El sabotaje amoroso (Premios de la Vocation, Alain-Fournier y Chardonne), Cosmética del enemigo, Diccionario de nombres propios, Antichrista, Biografía del hambre, Ácido sulfúrico, Diario de Golondrina, Ni de Eva ni de Adán (Premio de Flore), Ordeno y mando, Viaje de invierno, Una forma de vida, Matar al padre, Barba Azul y La nostalgia feliz. En especial, el enorme éxito de Estupor y temblores «supone el reconocimiento, no sólo de la crítica sino también del público, de una autora que desde hace tiempo lo merece por la creación de un mundo propio, rico y singular» (Flavia Company, El Periódico). Esta escritora, que «ha conseguido el prodigio de gustar al mayor número de lectores» (Le Monde), fue elegida, en una encuesta realizada por Le Figaro a treinta y cinco críticos literarios, su escritor menor de cuarenta años favorito. En 2006 recibió el Premio Cultural Leteo por el conjunto de su obra, y en 2008 el Gran Premio Jean Giono, asimismo por el conjunto de su obra.


Amélie Nothomb regresa a los terrenos autobiográficos con esta novela que es una especie de precuela de su celebrada Estupor y temblores y que cuenta la relación sentimental que mantuvo en aquella época con un joven y adinerado estudiante japonés llamado Rinri al que daba clases particulares de francés. El tono ligero y despreocupado que predomina durante la mayor parte de la narración se torna más trascendente llegado el momento del desenlace y eleva el nivel ofrecido por la prolífica autora belga en entregas precedentes.


Amélie Nothomb en Aventura En La Isla


jueves, 16 de abril de 2015

Yo Soy Espartaco, de Kirk Douglas

Yo Soy Espartaco

Título original: I am Spartacus!
Autor: Kirk Douglas
Traducción: Ricardo García Pérez
Editorial: Capitán Swing
Año: 2012

Rodar una película, acabar con las listas negras


Más de cincuenta años después de la filmación de su epopeya Spartacus, Kirk Douglas revela el fascinante drama que tuvo lugar durante la realización de la legendaria película del gladiador. En una era políticamente convulsa, cuando los magnates de Hollywood rechazaban contratar mediante acusaciones de simpatías comunistas, Douglas escogió para escribir el guión a Dalton Trumbo, un guionista puesto en la lista negra, uno de los hombres que habían ido a prisión tras declarar ante el Comité de Actividades sobre sus afiliaciones políticas.

Con su futuro financiero en juego, Douglas se sumergió en una producción tumultuosa. Como productor y como protagonista de la película, afrontó momentos explosivos con el joven director Stanley Kubrick y feroces luchas y negociaciones con personalidades como Laurence Olivier, Carlos Laughton, Peter Ustinov, y Lew Wasserman. Escrito con el corazón y tras una meticulosa investigación de sus propios archivos, Douglas, a la edad de noventa y siete, mira lúcidamente hacia atrás sobre las audaces decisiones que se vio obligado a tomar, entre las que cabe destacar su coraje moral al dar crédito público a Trumbo, una acción tan eficaz como arriesgada, pero que supuso el fin de la notoria lista negra de Hollywood.

«Douglas dibuja un retrato vivo y cómico de una de nuestras épocas más oscuras» Steven Spielberg

«Un hombre hecho a sí mismo que, con gracia y aplomo, sigue descubriendo la vida en sus propias raíces» George Clooney

Kirk Douglas. Amsterdam (Nueva York), 1916. Uno de los seis hijos de una familia de inmigrantes rusos, cambió su nombre por el de Isidore Demky en un primer momento, y más tarde sería conocido como Kirk Douglas. Tuvo que trabajar duro para acceder a sus primeros estudios en la St. Lawrence University y más tarde terminó ingresando en la American Academy of Dramatic Art, pagando sus estudios con las ganancias obtenidas en combates de lucha. Su carrera artística comenzó sobre los escenarios teatrales de Broadway en 1941 hasta que la guerra interrumpe su ascenso (sirvió en la marina entre 1942-1943 y regresó a casa herido). A su regreso, mientras reemplazaba en una obra teatral a Richard Widmark en Broadway, Lauren Bacall se fijó en él y lo recomendó al productor Hal Walis. En 1946 rodó su primera película El extraño amor de Marta Ivers donde dio vida a un político alcohólico. Su primer éxito le llegó con la interpretación de un implacable boxeador en El ídolo de barro (1949). Sin embargo no será hasta la década de los cincuenta cuando se haga famoso entre el público. Luego vendrían títulos como Senderos de Gloria o Cautivos del mal, pero sus mejores películas las rodaría en 1960: Un extraño en mi vida y Espartaco. A partir de 1970 comienza a desarrollar una interesante carrera paralela como productor..


Con casi un siglo de vida, Kirk Douglas, uno de los últimos supervivientes del Hollywood dorado, construye en Yo soy Espartaco una crónica viva y sincera de los muchos avatares que acontecieron en la gestación y rodaje de su célebre producción, centrándose especialmente en el hecho casi revolucionario que supuso en aquel momento la aparición en los títulos de crédito del guionista Dalton Trumbo, doce años incluido en las listas negras por obra y gracia de la caza de brujas del senador Joseph McCarthy. Las complicadas y tensas relaciones del actor y productor con el joven y prometedor realizador Stanley Kubrick también ocupan buena parte de un relato directo y emocionante que cautiva desde el inicio con la fuerza de las grandes historias.
domingo, 12 de abril de 2015

Hombres Fuera De Serie, de Brett Martin

Hombres Fuera De Serie

Título original: Difficult men:
Behind the scenes of a creative revolution
Autor: Brett Martin
Traducción: Jorge Paredes
Editorial: Ariel / Planeta
Año: 2013

DE LOS SOPRANO A THE WIRE Y DE MAD MEN A BREAKING BAD, CRÓNICA DE UNA REVOLUCIÓN CREATIVA


A finales de los noventa el panorama televisivo vivió una transformación sin precedentes. Mientras las grandes cadenas generalistas seguían a la búsqueda del mínimo común denominador, un puñado de series artísticamente ambiciosas que reinventaban la narración televisiva aterrizaron en la televisión por cable. Series que dejaban de preocuparse por gustar al espectador medio, que se olvidaban de lugares comunes y personajes arquetípicos, de tramas cerradas y finales felices. Series como Los Soprano, The Wire o posteriormente Mad Men y Breaking Bad. De repente un estallido creativo llenaba la televisión de sexo, violencia, conflictos raciales y muerte. Igual que la novela en los años sesenta o el cine en los dorados setenta.

Estas series habían sido ideadas por personajes tan complejos como sus propios protagonistas, poderosísimos showrunners, las nuevas estrellas del espectáculo; desde neuróticos y egocéntricos como David Chase y su discípulo Matt Weiner, hasta el generoso y brillante Vince Gilligan y el aguerrido reportero David Simon.

Combinando el reportaje en profundidad y las entrevistas personales con el contexto histórico y el análisis cultural, este libro narra la epopeya de lo que ya se llama la tercera edad de oro de la TV. Martin nos sumerge entre bastidores para conocer el proceso creativo y los autores de esta revolución que nos ha legado historias y protagonistas inolvidables.

«Este libro es a las grandes series de los últimos años, lo que Moteros tranquilos, Toros salvajes fue al cine de los setenta» The Guardian

«Repasando la última década y media, Martin arguye que las series dramáticas han madurado hacia un arte distintivo por sí mismo. El equivalente a lo que Scorsese, Altman, Coppola y otros hicieron con el cine en los setenta, o Updike, Roth y Mailer con la novela en los sesenta» (Michiko Kakutani, The New York Times)

«Puro entretenimiento. Resultará fascinante para cualquiera ávido de saber cómo y de dónde surgieron las grandes series de la última década» (Wall Street Journal)

«No sólo nos ilustra sobre los entresijos del mundo de la televisión, sino que su principal interés radica en su defensa vehemente del proceso creativo» (Los Angeles Times)

«El libro más inteligente nunca escrito sobre el mundo de la televisión» (David Thompson, guionista)


Brett Martin es corresponsal de la revista GQ y en 2012 fue galardonado con el premio James Bear de periodismo. Sus reportajes han sido publicados en medios como Vanity Fair, Gourmet, Bon Appétit, The New York Times, The New Yorker y Esquire. Es autor de un libro inédito en español sobre Los Soprano.


En un tiempo presente en que el cine hollywoodiense continúa su irrefrenable carrera hacia la idiotización, la televisión ha ganado una batalla que parecía impensable hace tan solo unas décadas, cuando su hermano mayor tenía la exclusividad de conceptos como arte o calidad en el entretenimiento de ficción. A finales del pasado siglo, gracias a la conjunción de una serie de factores dispares que el periodista Brett Martin analiza exhaustivamente en su libro, las series televisivas iniciaron un periodo de esplendor que se extiende hasta nuetros días y que ha alumbrado obras mayores como Los Soprano, The wire, Mad men o Breaking bad, todas muy presentes las páginas de estos Hombres fuera de serie que, publicado en EE.UU. a comienzos de 2013, se deja fuera por esa razón otro título mayúsculo reciente como es True detective, de Nic Pizzolatto. Martin se centra principalmente en las dos primeras y en sus dos personalísimos creadores, David Chase y David Simon, y en la importancia histórica que ambas tuvieron en el cambio del modelo de negocio de la época, un cambio que implicaba, entre otras cosas, la asunción de riesgos creativos y económicos al situar en el centro narrativo a tipos poco recomendables, historias difíciles, alejadas de los finales felices y que huían de los tópicos conocidos y habituales en el medio. Exactamente como lo que hacemos aquí.
jueves, 26 de marzo de 2015

Que Nadie Se Mueva, de Denis Johnson

Que Nadie Se Mueva

Título original: Nobody move
Autor: Denis Johnson
Traducción: Javier Calvo
Editorial: Mondadori / Roja & Negra
Año: 2009


Un jugador compulsivo que debe dinero a las personas equivocadas, un matón encargado de cobrar la pasta y darle una lección, una preciosidad en apuros que ahoga sus penas en tequila sunrise, dos millones de dólares y una persecución frenética por las llanuras del valle central de California. Con ecos de Raymond Chandler y Dashiell Hammett, Que nadie se mueva es un homenaje y una variación de un clásico dentro de uno de los géneros literarios más duraderos y populares: la novela negra americana.

«El dios en el que quiero creer tiene una voz y un sentido del humor como el de Denis Johnson» (Jonathan Franzen)

Denis Johnson nació en Munich, pero creció en Tokio, Manila y Washington. Apenas habla con los medios y vive recluido en Idaho con su familia. Desde la publicación de sus primeras obras fue comparado con Charles Bukowski y William S. Burroughs y se convirtió en un autor de culto en Estados Unidos. Ha recibido la beca Lanna Fellowship y el Whiting Writer's Award, entre otros galardones. En 2007 recibió el National Book Award por su novela Árbol de humo.


Tal como nos anticipa el argentino Rodrigo Fresán en el extenso prólogo de la novela, Que nadie se mueva recuerda y mucho al universo particular de los hermanos Coen, acostumbrados ellos a narrar historias en los márgenes de la serie negra protagonizadas por perdedores más o menos zarrapastrosos. Jimmy Luntz, el antihéroe de este relato, en su huida desesperada del grupo de matones que quiere liquidarlo a toda costa por el impago de sus deudas, encajaría perfectamente en una película de los célebres creadores de Fargo o No es país para viejos. Por desgracia, el requiebro final del argumento que Denis Johnson nos ofrece echa por tierra buena parte de los méritos precedentes y nos deja con cierto regusto a decepción.


viernes, 13 de marzo de 2015

El Mar, de John Banville

El Mar

Título original: The sea
Autor: John Banville
Traducción: Damián Alou
Editorial: Anagrama
Año: 2005

PREMIO MAN BOOKER


Tras la reciente muerte de su esposa después de una larga enfermedad, el historiador de arte Max Morden se retira a escribir al pueblo costero en el que de niño veraneó junto a sus padres. Pretende huir así del profundo dolor por la reciente pérdida de la mujer amada, cuyo recuerdo le atormenta incesantemente. El pasado se convierte entonces en el único refugio y consuelo para Max, que rememorará el intenso verano en el que conoció a los Grace (los padres Carlo y Connie, sus hijos gemelos Chloe y Myles, y la asistenta Rose), por quienes se sintió inmediatamente fascinado y con los que entablaría una estrecha relación. Max busca un improbable cobijo del presente, demasiado doloroso, en el recuerdo de un momento muy concreto de su infancia: el verano de su iniciación a la vida y sus placeres, del descubrimiento de la amistad y el amor; pero también, finalmente, del dolor y la muerte. A medida que avanza su evocación se desvelará el trágico suceso que ocurrió ese verano, el año en el que tuvo lugar la «extraña marea»; una larga y meándrica rememoración que deviene catártico exorcismo de los fantasmas del pasado que atenazan su existencia.

El mar, ganadora del Premio Man Booker 2005, es una conmovedora meditación acerca de la pérdida, la dificultad de asimilar y reconciliarse con el dolor y la muerte, y el poder redentor de la memoria. Escrita con la característica brillantez de la prosa de John Banville, de impecable precisión y exuberante riqueza lingüística, El mar confirma por qué Banville es justamente celebrado como uno de los más grandes estilistas contemporáneos en lengua inglesa.

«Por su meticulosa inteligencia y estilo exquisito, John Banville es el heredero de Nabokov... La prosa de Banville es sublime. En cada página el lector queda cautivado por una línea o una frase que exige ser releída. Son como colocones de una droga deliciosa, estas frases» (Lewis Jones, The Telegraph)

«Banville demuestra un magistral control de su material narrativo. El relato avanza a través del pasado con un movimiento ondulante y majestuoso, al ritmo de los ensueños de su protagonista» (John Tague, Independent on Sunday)

«Una novela otoñal, elegiaca, cuya desoladora historia es narrada mediante las dulces y tempestuosas mareas de su exquisita prosa» (Boston Globe)

«Una hermosa novela, exigente y extraordinariamente gratificante... Tranquiliza saber que contamos con un lord del lenguaje como John Banville entre nosotros» (Gerry Dukes, Irish Independent)

«Un maestro, un artista con el pleno control de su oficio» (The Times)

John Banville nació en Wexford, Irlanda, en 1945. Su primera novela apareció en 1970. En Anagrama se han publicado los siguientes títulos: El libro de las pruebas (finalista del Premio Man Booker 1989; ganadora del Guiness Peat Aviation Award), Eclipse, El intocable e Imposturas. Su obra ha merecido grandes elogios por parte de la crítica, así como de destacados colegas: «John Banville es el escritor de lengua inglesa más inteligente, el estilista más elegante» (George Steiner); «Una frase tan devaluada como "maravillosamente bien escrita" recupera todo su valor cuando nos referimos a las novelas de John Banville. Es un maestro y su prosa es un deleite constante» (Martin Amis); «Banville es grande porque desciende al fondo más oscuro de la existencia, se enfrenta a la medusa sin nombre de la abyección y la tragedia, pero conserva una profunda, indestructible humanidad» (Claudio Magris); «Banville escribe con una prosa límpida y arriesgada, y tiene el oscuro don de ver el alma de la gente» (Don DeLillo). Entre otros premios, ha recibido el James Tait Black Memorial Prize y el Guardian Fiction Prize. Con El mar, su última novela, ha obtenido el Man Booker 2005 y el Hughes & Hughes Irish Novel of the Year.

Además de los títulos publicados en Anagrama, es autor de las novelas "Copérnico" y "Kepler" (Edhasa), "Mefisto" y "La carta de Newton" (Península). Ha obtenido numerosos galardones, como el James Tait Black Memorial Prize, el Guardian Fiction Prize y el Guiness Peat Aviation Award. Según el gran crítico literario George Steiner, "John Banville es el escritor de lengua inglesa más inteligente, el estilista más elegante".

Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014.


John Banville, reciente Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014, ganó también el Man Booker hace una década precisamente con esta novela. No conocía nada de la obra del escritor irlandés, ni siquiera su carrera paralela en el género negro con el pseudónimo de Benjamin Black, pero esta lectura no me ha dejado con ganas de más. El mar consigue ser tan irritante como soporífera en sus apenas doscientas páginas. Probablemente la historia y sus personajes merecían mucha mejor suerte pero el autor se las arregla para minimizar el interés narrativo y perderse continuamente en pedantísimas y vacuas disertaciones que matan el ritmo del relato para no aportarle nada positivo. No llegamos nunca a conocer realmente a los personajes, tan sólo al insoportable narrador, y nos quedamos en esa esteticista superficialidad en donde se trata de hacer pasar por trascendencia lo que no es más que una cansina acumulación de memeces con ínfulas.


sábado, 28 de febrero de 2015

Canciones De Amor A Quemarropa, de Nickolas Butler

Canciones De Amor A Quemarropa

Título original: Shotgun lovesongs
Autor: Nickolas Butler
Traducción: Marta Alcaraz
Editorial: Libros del Asteroide
Año: 2014


Henry, Lee, Kip y Ronny crecieron juntos en el mismo pueblo de Wisconsin, Little Wing. Amigos desde niños, sus vidas comenzaron de manera similar, pero han tomado caminos distintos. Henry se quedó en el pueblo y se casó con su primera novia, mientras que el resto lo abandonó en busca de algo más: Ronny se convirtió en un famoso cowboy de rodeo, Kip en exitoso agente de bolsa y Lee en una estrella de rock de fama mundial.

Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Entre la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistad y amor.

Una novela sobre las cosas que importan: el amor y la lealtad, el poder de la música y la belleza de la naturaleza. Un relato maravilloso, emotivo y profundo que trata de un viejo tema: ¿podemos sentirnos alguna vez realmente en casa?

Publicada recientemente en EE.UU., Canciones de amor a quemarropa se ha convertido en una de las sensaciones literarias del año.

«Que la narrativa de Butler sea irreprochable, poética en ocasiones, cruda en otras, pero ágil y directa siempre, no hace más que facilitar este viaje a nuestras raíces comunes.» Roger Simeon (Revista de Letras)

«Butler ha escrito una oda a los buenos amigos (...) o, más bien, una elegía a la capacidad de soldar las fracturas que los años causan en las articulaciones de los hombres.» Antonio Lozano (Cultura/s. La Vanguardia)

«Canciones de amor a quemarropa es una novela escrita con la honestidad de quien ama la literatura como vehículo para dar rienda suelta a sus emociones, sus sentimientos, sus recuerdos y combatir así el duro desafío de una realidad que muestra cada día lo difícil que es vivir sin vender el alma al diablo de lo convencional.» Antonio J. Ubero (La Opinión de Murcia)

«Butler escribe con sencillez una consistente novela sobre sentimientos primordiales, como el amor, la amistad o el apego al terruño o la vida comunitaria. Los personajes tienen mucho cuerpo y la historia rebosa autenticidad y atrapa inmediatamente al lector.» Iñigo Urrutia (SDV. El Diario Vasco)

«Una historia suave sobre el amor y las guerras que este emprende. Una suave caricia en medio de cualquier invierno, el sabor de la nieve derritiéndose en la boca de un sediento. Delicatessen.» Sonia Fides (Heraldo de Aragón)

«Gracias a su lirismo y a la habilidad con que articula detalles reveladores, no debería pasar desapercibida.» Fernando Castanedo (Babelia)

«De lectura deliciosa e intensa, habla de la progresión de las relaciones con la edad, del amor, de lo que cuesta y lo que se paga. Pero donde se eleva es en la íntima relación del qué con el dónde (Wisconsin), cuando se habla del amor -o el odio, según quién- a la tierra y las raíces, hogar y cadenas.» J. L. (Rolling Stone)

«Una historia que dispara al corazón. (...) El autor logra que los cinco narradores construyan con sus miradas un ’puzzle’ perfecto a un ritmo impecable. Descubren secretos, heridas, miedos. Y los puentes que los unen. Momentos, detalles, con su reverso trágico y feliz, que conmueven y hacen grande la vida.» Leire Escalada (Diario de Navarra)

«Nickolas Butler (...) ahora es escritor. Y de los buenos. De esos que escriben con el poso de la literatura que permanece. Es el caso de Canciones de amor a quemarropa (...). No aspira a ser una novela generacional, sino la partitura (bien escrita) de quienes construyen sus sueños sin renunciar al hogar» Inés Martín Rodrigo (ABC Cultural)

«Una novela sobre una pequeña ciudad de Wisconsin y un grupo de amigos que están ligados a ella. Las partes más líricas de este emotivo libro hablan de cómo los personajes están casi físicamente ligados los unos a los otros. Impresionante y original.» The New York Times

«Una de esas raras novelas que pese a estar ambientadas en un lugar y tiempo muy concretos hablan de verdad de la condición humana. Un libro breve y notable. Una novela que una vez leída no se olvida.» The New Yorker

Nickolas Butler nació en Allentown, Pensilvania, y se crio en Eau Claire, Wisconsin. Es licenciado por la Universidad de Wisconsin y por el taller de escritores de la Universidad de Wisconsin. Ha trabajado en el departamento de mantenimiento de Burger King, de vendedor de perritos calientes, en una empresa de telemarketing, en una industria cárnica, en un tostadero de café y de dependiente en una licorería.

Sus textos han aparecido en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor y The Progressive, entre otras publicaciones. Vive en Wisconsin con su mujer y sus dos hijos.


El estadounidense Nickolas Butler debuta como escritor con esta notable novela que cruza las vidas de un grupo de amigos residentes en el pequeño e imaginario pueblo de Little Wing, Wisconsin. Enmarcada en esa corriente que podríamos llamar del "elogio de la aldea", Canciones de amor a quemarropa está compuesta por capítulos de longitud variable narrados en primera persona por sus cinco protagonistas, que comparten orígenes comunes pero a los que el devenir vital ha llevado por caminos distintos que no siempre confluyen adecuadamente. El interés de la historia alcanza su pico mediada la narración pero después titubea más de la cuenta y la conclusión, con altibajos, no es la mejor de las posibles. Con todo, es un libro disfrutable y en muchos momentos brillante. Su éxito ha propiciado la compra de sus derechos por parte de Fox Searchlight.


 
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