domingo, 19 de abril de 2026

Sé Mía, de Richard Ford

Sé Mía

Título original: Be mine
Autor: Richard Ford
Traducción: Damià Alou
Editorial: Anagrama
Año: 2024


Regresa un viejo conocido, con aires de despedida definitiva: Frank Bascombe protagoniza su quinto libro de la mano de Richard Ford.

Conocimos a Frank Bascombe en el ya lejano 1986 con El periodista deportivo y sus andanzas nos han ido mostrando las transformaciones de Estados Unidos en las últimas décadas. Reaparece ahora con 74 años y arranca su relato con esta frase: «Últimamente, me ha dado por pensar en la felicidad más que antes.» A continuación, hace un repaso sucinto de su vida: perdió a un hijo, a sus padres y a algún otro ser querido; ha pasado por dos divorcios; ha sobrevivido a un cáncer; recibió un disparo en el pecho y ha superado huracanes y una depresión.

Ahora, al final de su vida, se ve convertido en cuidador de su hijo Paul, que padece ELA y está recibiendo tratamiento en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota. Cuando le dan el alta, padre e hijo deciden emprender un viaje hasta el emblemático monte Rushmore, evocando otro que Frank hizo de niño, con sus progenitores.

Norteamérica −con Trump en el horizonte− desfila por la ventanilla del coche y se suceden los encuentros con personajes variopintos, mientras padre e hijo aprenden a conocerse. Frank pasa revista a su vida llena de altibajos y cambios, y trata de encontrar en ella algo de sentido y esperanza, atisbos de felicidad.

Richard Ford retorna −con toda probabilidad por última vez− a su personaje más emblemático para construir otra monumental «gran novela americana».
«Traza la travesía de la condición humana, los esfuerzos, los fracasos y la resiliencia del corazón humano. Es un magnífico final para la monumental saga de Frank Bascombe y se cuenta entre los mejores libros de Ford» (Booklist).

«El extraordinario corazón de Sé mía es el vínculo punzante, tierno y desesperanzado entre padre e hijo» (Adam Begley, The Atlantic).

«Al final, Sé mía nos recuerda aquello que ya sospechábamos: que lo que sobrevivirá de nosotros será el amor» (John Self, Financial Times).

«La última novela de Frank Bascombe es una deliciosa y extraña comedia de costumbres sobre un anciano de clase media y sobre el final de una época» (Ian Sansom, The Telegraph).

«El deslumbrante y conmovedor final une a padre e hijo a través del amor y la aflicción» (The New Yorker).

«Ford forma parte de la élite de los escritores americanos del último medio siglo» (Dwight Garner, The New York Times).

«Un final elegíaco y lleno de ironía para una gran saga» (Maureen Corrigan, NPR).

«Una novela sobre las ambigüedades del amor y la felicidad» (Kirkus Reviews).

Richard Ford (Jackson, Mississippi, 1944) es Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016 y ha publicado las novelas Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios, Canadá y la serie protagonizada por Frank Bascombe: El periodista deportivo, El Día de la Independencia (premios Pulitzer y PEN/Faulkner), Acción de Gracias, Francamente, Frank y Sé mía; cuatro libros de narraciones, Rock Springs, De mujeres con hombres, Pecados sin cuento y Lamento lo ocurrido, y los volúmenes memorialísticos Mi madre, Flores en las grietas y Entre ellos, editados todos en Anagrama y que le han confirmado como uno de los mejores escritores norteamericanos de su generación: «El mejor escritor en activo de este país» (Raymond Carver); «Un crítico norteamericano ha dicho que Ford se inscribía en la tradición de Faulkner, Hemingway, Steinbeck... Se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano» (Bernard Géniès, Le Nouvel Observateur); «Richard Ford nos habla de un mundo que nos pertenece, como una canción de Tom Waits o –sirva como paradigma iconográfico– el film de Wim Wenders Paris-Texas» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).


Durante más o menos una década he leído toda la saga del estadounidense Richard Ford protagonizada por Frank Bascombe, que se completó definitivamente hace solo un par de años con la publicación de Sé mía. El título de esta última entrega de la serie es tan desconcertante como su contenido. Quizá la traducción tenga bastante que ver pero a buena parte de este largo peregrinar de padre anciano e hijo enfermo hasta el icónico monte Rushmore parece que le faltara algo. Cierto es que Frank Bascombe siempre ha sido un tipo excepcionalmente aburrido y su hijo Paul un completo botarate, por lo que acompañarlos durante dos días (que parecen dos años) no era un punto de partida que se antojara especialmente prometedor. Ford sigue exhibiendo su talento para el monólogo interior y para la penetración en la psicología de sus personajes, pero la remora del excesivo protagonismo del hijo enfermo y algunos diálogos demenciales son escollos del todo imposibles de superar. El libro encuentra sus mejores momentos en los capítulos primero y último, titulados ambos Felicidad, pero casi todo lo que va en medio resulta profundamente irregular.


Richard Ford en Aventura En La Isla


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